Un coche pequeño no es por el tamaño la mejor opción a la hora de optimizar el consumo de combustible. Un pequeño utilitario no tiene por qué consumir menos que una berlina de la misma marca, a pesar de las cifras que reflejan las marcas de coches.

Así concluyen un estudio que ha deseado ver la relación de consumo de combustibles entre coches tipos berlina y coches pequeños. Un claro ejemplo sería un Volkswagen Jetta diésel y automático consume 6,92 litros de combustible por cada 100, un Passat con la misma mecánica apenas consume 6,36 l, sólo 0,17 litros más que un Golf TDI manual.
Asimismo, el estudio refleja el hecho de hundir el mito de la economía de carburante en los híbridos: si el Volkswagen Passat TDI, o el Ford C-Max, consume 6,36 litros a los 100 km, tan sólo gasta 0,17 l/100 km más que equivalentes.
El estudio atribuye a la aerodinámica el hecho de economizar carburante, puesto que son más dinámicos y menos sensibles a la resistencia del aire, y además estos vehículos al ser más “rentables” las compañías se pueden permitir el lujo de equiparlos con tecnología que ayudan a reducir el consumo de gasolina. Igualmente la mayor eficacia en modelos de segmentos superiores se limita aún a los coches de tamaño medio.