
La crisis económica, el afán recaudatorio de la administración, o simplemente que miran por la seguridad en las carreteras españolas han aumentado los controles de alcoholemia. ¿Y quien no ha sufrido alguno de ellos?
Nosotros como somos unos conductores ejemplares nunca hemos dado más de la tasa máxima permitida asociada a nuestro carnet de conducir y el tiempo que lo poseemos, pero siempre conocemos a alguien que la someterse a este tipo de control por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado ha superado con poco o con creces el límite permitido.
En esta situación, estos conocidos siempre han intentado disminuir esa tasa e intentar volver a los límites y así evitar la pérdida de puntos y la consecuente sanción económica. Y para ello han hecho flexiones, realizar una serie de sprints, vomitado, lamido granos de café o la batería del móvil o comer césped o hierba verde.
Para esos conocidos o para aquellos que quieran hacer lo mismo que ellos para bajar las tasas de alcoholemia, sentimos comunicarles que estas acciones son inútiles y no se consigue nada. Son trucos absurdos para evitar dar positivo en el control de alcoholemia.
Sobre este tema hay que indicar que la tasa de alcoholemia solo es el nivel de alcohol que una persona lleva en la sangre. Y este no se esfuma de forma mágica, porque es el hígado, el órgano que “elimina” el alcohol, y el que consigue que el grado de alcohol en nuestro organismo descienda.
A continuación os argumentamos porque no funcionan esos consejos para “ayudar al hígado” a eliminar el alcohol:
- El grado de alcohol en sangre, no disminuye de forma drástica a la hora de haber tomado la última copa. Si es cierto que empieza a disminuir pero no por haber pasado una hora vamos a quedar “limpios” de alcohol. Es mejor que conduzca otra persona, que no haya bebido alcohol.
- Echar una cabezadita tampoco ayuda, cuando pasamos a la fase REM, se ralentiza todo el organismo, y el hígado es parte de él con lo que… Es mejor que conduzca otra persona, que no haya bebido alcohol. Y si quieres echar una cabezadita, se hecha mejor en otro asiento que no sea el del copiloto.
- El alcohol es un deshidratador del cuerpo humano, y tras haber ingerido alcohol es bueno beber agua, pero no ayuda a bajar el grado de alcohol del cuerpo; el café tampoco ayuda.
A continuacion os mostramos una campaña muy curiosa en Inglaterra, para conseguir que cuando hallamos bebido, conduzca otra persona: