Según la Real Academia Española de la lengua:
- 1. m. Impedimento que no permite el paso.
- 2. m. Obstrucción de un conducto, con materias sólidas que impiden el paso de las líquidas.
- 3. m. embotellamiento (congestión de vehículos).
- 4. m. Dificultad que retrasa la marcha de un asunto.

A nosotros nos interesa la definición número tres, embotellamiento, congestión de vehículos; y para sobrevivir a estos atascos, embotellamientos, lo que deberemos hacer es consultar el estado de la red de carreteras, o por la que pretendemos circular, y evitar circular por ellas por horas cuando por todas ellas va haber un gran circulación de coches, motos y furgonetas.
Pero si fuésemos así de previsores, nunca sufriríamos en nuestras carnes uno de estos “maravillosos” atascos pero… al final siempre de una u otra forma acabamos sufriéndolos.
Una vez ya inmersos en el atasco, no tenemos otra solución que armarnos de paciencia y esperar que todos con primera y embrague vayamos saliendo de él de forma tranquila y pausada…
Estas situaciones que se dan en la carretera hacen que la empatía y carácter de los conductores de los coches, vaya desapareciendo y se vaya haciendo agriando paulatinamente. Todo ello causado a la falsa ilusión de que los conductores del carril adjunto a nosotros van circulando de forma más continuidad y rauda, convirtiéndose el circular por ese carril nuestros próximo objetivo.
Una vez conseguido el objetivo, tras cambios de carril de forma irresponsable nos encontramos en la misma situación que en el carril que hemos dejado, pero con un posible susto por una posible colisión. Y volvemos a tener un nuevo objetivo cámbianos de carril, porque el de al lado circula mucho más rápido y veloz.
Por lo que aconsejamos pasar esta situación de atasco en la carretera de la forma más tranquila posible, armándonos de paciencia y sin perder los nervios; poniendo mucha atención al coche que circula delante de nosotros para no golpear contra él y no perder “esa distancia de seguridad” que nos separa de nuestro inmediato compañero en este atasco.
No hacer comienzos de la marcha de forma brusca, para así economizar el consumo del combustible, pero tampoco debemos hacerlas de una forma lenta pues la creación de un mínimo espacio entre el de delante y nosotros, puede ser un gran hueco para el cambio de carril para uno de nuestros vecinos.
Lo que nunca debemos olvidar, que debemos cumplir la normas de circulación a pesar de ir como una tortuga, pues aún despacio, seguimos circulando con un coche.
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